Las traducciones juradas se aceptaban en España solo en formato papel hasta que, hace poco más de un año, la Oficina de Interpretación de Lenguas (OIL) se hizo eco de las numerosas peticiones de traductores jurados y publicó un anuncio al respecto en el que comunicaba lo siguiente:

El artículo 10 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, contiene una relación de los sistemas de firma admitidos por las Administraciones Públicas. Siendo las Administraciones las principales destinatarias de los documentos traducidos por los TIJ es admisible que se firmen electrónicamente mediante alguno de los sistemas recogidos en el artículo citado.

Ello no eximirá, en modo alguno, de cumplir con los requisitos que establece la Orden AEC/2125/2014, de 6 de noviembre, por la que se dictan normas sobre los exámenes para la obtención del título de Traductor-Intérprete Jurado, en lo referente a certificación, firma, sello y fotocopia del original que se haya traducido.

Mediante este anuncio, la OIL confirmaba así que las traducciones juradas pueden firmarse electrónicamente y presentarse en formato digital, siempre y cuando cumplan con los requisitos habituales de traducción jurada establecidos en el artículo 8 de la Orden AEC/2125/2014, a saber:

1. Las traducciones deben incluir la certificación específica que establece el anexo II y llevar la firma y el sello oficial del traductor jurado.

2. Cada traducción debe ir acompañada de su correspondiente original y este debe ir sellado y fechado en todas sus páginas.

 

El requisito adicional de la firma electrónica viene establecido en el artículo 10 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas. Conlleva obtener un certificado de firma electrónica expedido por alguno de los prestadores incluidos en la ‘‘Lista de confianza de prestadores de servicios de certificación’.

En resumen: una traducción jurada digital válida es aquella traducción que cumple los requisitos habituales de traducción jurada en España y además va firmada electrónicamente mediante un certificado de firma electrónico de alguno de los prestadores de servicios de certificación autorizados, como el de CERES Fábrica Nacional de Moneda y Timbre – Real Casa de la Moneda (FNMT-RCM).

Importante: para que una traducción jurada digital conserve su validez como documento original, debes presentarla de forma electrónica tal y como lo recibas (sin imprimir).

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Irene Corchado Resmella, traductora independiente en Edimburgo. Además de Chartered Linguist y miembro del CIOL, soy traductora jurada inglés<>español nombrada por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Como traductora jurídica, me especializo en derecho de sucesiones de Inglaterra y Gales, España y Escocia. También soy miembro afiliado de STEP. ICR Translations está registrado con ICO y cuenta con seguro de responsabilidad civil.

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