En las bodas, a menos que las dos familias se conozcan bien, siempre cuesta que los invitados se mezclen, ya que uno suele juntarse con el círculo de amigos o familiares con el que acuda. No hay de qué sorprenderse: es más fácil que hacer el esfuerzo de presentarse a otros y una buena manera de evitar las charlas insulsas y aburridas que se tienen con desconocidos, sobre todo si hablan un idioma distinto al tuyo.

Organizar una boda bilingüe y multicultural conlleva una serie de dificultades añadidas con respecto a las bodas monolingües, cuya planificación es ya de por sí compleja. Conseguir que todo el mundo se sienta a gusto y que los invitados de las dos familias interactúen son dos de ellas. Aunque esto no depende del novio ni de la novia, sí hay bastantes cosas que puedes hacer para ayudar a romper el hielo.

Para echarte una mano a la hora de crear una lista con ideas, aquí tienes cinco que puedes considerar:

1. Crear un glosario básico bilingüe para tus invitados

Si vas a enviar un programa completo de la boda, puedes incluir un glosario básico bilingüe. No tiene por qué ser largo; bastará con una página en formato PDF o una tarjeta de tamaño postal con frases sencillas. Eso será un buen incentivo para que los invitados se animen a iniciar una conversación. Por supuesto, la conversación seguramente sea breve, pero dará lugar a momentos divertidos y anécdotas. Los invitados podrán practicar el vocabulario durante el banquete o cuando quieran invitar a alguien a una copa en el bar.

2. Organizar mesas mixtas

Hay que tener cuidado con esto, ya que el objetivo es que los invitados puedan disfrutar durante el banquete. Mezclar a personas que no pueden comunicarse de ningún modo acabará dividiendo a los miembros de la mesa en dos grupos que preferirían estar cada uno en una mesa separada.

Piensa en qué invitados de ambas familias pueden tener una conversación en el otro idioma, aunque no sea de forma totalmente fluida. Si consigues formar un grupito, plantéate asignarles la misma mesa.

3. Colocar tarjetas en las mesas

Para garantizar un mínimo de interacción y sonrisas en las mesas, ¿por qué no colocas tarjetas con comentarios o cumplidos? Por supuesto, los textos deberían ser lo más generales y neutros posibles, para evitar que alguien pueda sentirse ofendido. Unos ejemplos: «Qué ceremonia más bonita, ¿verdad?», «¡Qué elegante!» o «Espero que el vino sea bueno».

4. Distribuir diccionarios por las mesas

Si estás pensando en organizar una boda relativamente pequeña, puedes comprar diccionarios de bolsillo (en Amazon puedes encontrarlos por menos de cinco euros) y colocar uno o dos en cada mesa. Los invitados pueden echarles un ojo entre plato y plato y utilizarlos para practicar unas palabras cuando se sientan con confianza, que suele aumentar de forma proporcional a las copas de vino tomadas.

5. Elegir una buena selección musical

Para cuando el banquete termine, esperemos que algunos de los invitados ya hayan hecho buenas migas y hayan hablado, con más o menos éxito. Ahora llega el momento de animarse y salir a la pista de baile. La música es una de las cosas que más une a la gente, especialmente en una boda bilingüe, ya que uno no necesita conocer la letra de las canciones ni hablar con nadie, solo bailar.

Es buena idea elegir algunos temas tradicionales de cada país para animar a los invitados a enseñar a otros cómo se bailan. Por ejemplo, en muchas bodas españolas se suele poner un par de pasodobles, mientras que en las bodas escocesas nunca falta una ronda de divertidos (e intensos) ceilidhs. Asegúrate de que la selección musical elegida incluya una buena mezcla de canciones bailables de las dos culturas y tendrás el tema de la interacción de los invitados solucionada.

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IRENE CORCHADO RESMELLA es traductora y redactora de contenido y vive en Oxford. Es traductora-intérprete jurada EN<>ES especializada en traducción jurídica, turística y de marketing. Combina sus habilidades lingüísticas con conocimientos de marketing de contenidos y una mente creativa para transmitir el mensaje correcto a tus clientes.
Bloguera en Piggy Traveller y The Curiolancer.

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